Este ungüento lo preparé con dos oleatos: romero y zanahoria en aceite de almendras, ambos elaborados con plantas de mi huerto.
El romero lo dejé secar antes de macerarlo, y la zanahoria la rallé y deshidraté completamente antes de ponerla en aceite.
De esta forma, evitamos la presencia de agua en el oleato y garantizamos una mejor conservación.
Los maceré de forma tradicional: las plantas secas cubiertas con aceite en un frasco de vidrio, durante tres semanas, en un lugar templado y protegido de la luz.
Después filtré los aceites, y con ellos elaboré una fórmula sencilla para nutrir y proteger la piel.
(Puedes ver el proceso completo en el reel que dejo enlazado más abajo.)
Ingredientes
- 20 ml de oleato de zanahoria
- 30 ml de oleato de romero
- 13 g de manteca de karité
- 3 g de cera de abejas
- 3 gotas de vitamina E (opcional, como antioxidante natural)
Elaboración paso a paso
- Fundir la cera de abejas a baño maría.
Es importante darle su tiempo hasta que esté completamente líquida. - Añadir la manteca de karité cuando la cera esté fundida y bajar el fuego.
La manteca se funde rápidamente y un exceso de calor puede hacerle perder parte de sus propiedades. - Cuando ambas grasas estén bien integradas, mantener el fuego al mínimo e incorporar los oleatos de romero y zanahoria.
Si se añaden fríos, la cera puede solidificarse de golpe y crear grumos; lo ideal es incorporarlos lentamente, con el calor más bajo posible, hasta lograr una textura fluida y homogénea. - Retirar del baño maría y añadir las gotas de vitamina E
- Verter la mezcla en un frasco de vidrio limpio y seco.
Dejar enfriar sin moverlo, hasta que se solidifique por completo.
Propiedades de los ingredientes
- Oleato de zanahoria: rico en betacarotenos y vitamina A. Ayuda a regenerar la piel, suavizarla y aportar luminosidad natural.
- Oleato de romero: con efecto antioxidante y tonificante, estimula la circulación y protege la piel del frío.
- Manteca de karité: nutre en profundidad, repara zonas secas o agrietadas y mejora la elasticidad de la piel.
- Cera de abejas: da consistencia al ungüento y forma una barrera protectora natural que retiene la humedad.
- Vitamina E: antioxidante natural que prolonga la conservación y refuerza la acción reparadora.
Modo de uso
Aplicar una pequeña cantidad sobre la piel limpia y seca.
Masajear suavemente hasta que se absorba.
Ideal para manos, codos o zonas agrietadas, especialmente en invierno.
También puede aplicarse como tratamiento nocturno, dejándolo actuar mientras descansamos.
Conservación
- Guardar en un frasco de vidrio, preferiblemente ámbar, o meterlo en un cajón.
- Mantener en lugar fresco, seco y sin exposición directa a la luz.
- Duración aproximada: 3 a 6 meses.
Cada vez que preparo un ungüento como este, me doy cuenta de que la cosmética natural empieza mucho antes de la mezcla:
en el cuidado del huerto, en el secado de las plantas, en la paciencia del macerado.
Respetar los tiempos, las temperaturas y la naturaleza de cada ingrediente es lo que transforma un simple producto en un ritual.
Si tienes algo más que aportar, somos todos oídos.







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